El “autoconsumo” como oportunidad para muchos y amenaza para otros

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La producción de energía está directamente asociada a ámbitos de poder. Las reservas de petróleo aportan poder a las naciones que las poseen, al igual que la generación de energía en un país aporta poder a las compañías mercantiles que la explotan. Siguiendo este principio, cuando los edificios se convierten en centros de producción de energía, el poder pasa a manos de los vecinos. Y los traspasos de poder, cuando menos, pueden ser lentos.

La lentitud no viene por la evolución tecnológica, ya que por dar un dato, en los últimos 8 años el precio de los sistemas solares fotovoltaicos ha disminuido un 75%. Obviamente, la lentitud proviene de la resistencia de los que disfrutan del poder. En países desarrollados, esta resistencia adopta formas diversas (complejidades burocráticas, penalizaciones económicas y técnicas…) normalmente asociada al poder político, mediante procesos legítimos de lobby o sistemas de corrupción propiamente dicho, como por ejemplo las conocidas “puertas giratorias”.

A pesar de estas resistencias, algunas de cuales juzgarán algún día los tribunales de justicia o la Historia, el desarrollo de formas de producción a través del llamado “autoconsumo” es una tendencia imparable, para la que hay que estar preparados.

Si hablamos de Europa, el paquete de invierno sobre energía limpia para todos los ciudadanos de la UE asume el largo camino que queda por recorrer[1] y lo que es más importante reconoce el derecho al “autoconsumo” de energía.

Una vez que ya se ha conseguido la paridad real de costes entre la energía que generan instalaciones de poco tamaño y la que obtenemos de la red, el desarrollo del “autoconsumo” será completamente natural, si no se le siguen poniendo más impedimentos burocráticos y técnico-legales desde ciertos gobiernos nacionales.

Dentro de la cadena de valor del “autoconsumo”, queremos destacar la importancia que tienen las operaciones de instalación y mantenimiento para la que todavía no estamos suficientemente preparados. La instalación y sobre todo el mantenimiento de los sistemas de producción renovables, principalmente fotovoltaicos, van a necesitar de empresarios que aprovechen las oportunidades de negocio, y de profesionales que tengan los conocimientos tecnológicos necesarios.

El potencial de mercado es enorme. Según un reciente estudio, la mitad de los hogares de la UE, unos 113 millones, pueden convertirse en productores de energía de manera individual o comunitaria. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de comunicación que realiza esta joven industria, todavía el conocimiento por parte del ciudadano es muy bajo.

Por ello, para acelerar esta tendencia es necesario que las empresas y, de manera muy especial, las PYMES, que son las que más participan en procesos de renovación de edificios, comiencen a prepararse desde todos los puntos de vista.

Las actuales empresas de instalación y mantenimiento de ascensores, de aires acondicionado, sistemas de calefacción, extinción de incendios… que tienen una relación estrecha con los propietarios de los edificios y disponen de personal técnico, pueden abrir una línea de negocio específica para la instalación y mantenimiento de sistemas fotovoltaicos.

Esperemos que los representantes políticos actúen de manera responsable e independiente y permitan que esta nueva industria se consolide.

[1] “Hoy en día, los edificios representan el 40 % del consumo total de energía en Europa. Alrededor del 75 % del parque inmobiliario es ineficiente desde el punto de vista energético. Con la tasa de renovación actual del 1 % al año, se necesitaría casi un siglo para descarbonizar el parque inmobiliario y alcanzar unos niveles hipocarbónicos modernos.”

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3 comentarios en “El “autoconsumo” como oportunidad para muchos y amenaza para otros

  1. Una vez más, interesante artículo José María, con el que estoy muy de acuerdo. El tema en España es sangrante y vergonzoso: tenemos menos paneles solares que Reino Unido, Francia o Alemania, por ejemplo.
    Nuestros “líderes” políticos mantienen un cerrazón completamente explicable al avance de estas energías alternativas; basta con observar en qué compañías están de consejeros nuestros antiguos presidentes y varios ex-ministros, ex-Directores de Guardia Civil, etc.
    ¡Y los que faltan aún por incorporarse!
    Pues eso, el Spain is different aplicado a los negocios, que se siguen haciendo como hace 30, 40, 70, 100 años.

    Saludos.
    DaviD.

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    • David, muchas gracias. En efecto, de un lado están las relaciones “turbias” entre el poder político y económico y de otro lado la pasividad de la sociedad civil que no es consciente de su poder movilizador. Dentro de la sociedad civil, estamos los empresarios y profesionales que debemos buscar la manera de explotar las oportunidades que aparecen. Y el “autoconsumo”, intrínsecamente relacionado con el mundo de la edificación es una de ellas.

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      • Hola de nuevo, José María. Sí, tienes razón, por supuesto, pero hay que recordar que el poder político es quien debe generar las condiciones (leyes, reglamentos, políticas incentivadoras, etc.) para que esas oportunidades aparezcan de una manera más sencilla para todos, y que no tengamos que darnos cabezazos y luchar contra ellos, ¡cómo si tuviéramos pocos obstáculos ya!

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